domingo, 5 de junio de 2016

DOMINGO (MIGUEL BOSÉ)

La última milésima de mi felicidad 
Hace que emane de mi espíritu la mas dulce bondad 
En el abismo de lo íntimo hay fragilidad 
Y con paciencia acabo abriéndome con naturalidad 

Y callan ya las máquinas y calla la ciudad 
Apago el ruido en mi cabeza sí y el silencio se da 
Y se alza el viento de lo plácido me invade la quietud 
Y lo ligero e irresponsable al fin se convierte en virtud 

Y si es domingo se santifica 
En mente en cuerpo como en ánima 
Y después de siete días bendito el séptimo día 
Y aquí tumbado me quedo en la cama a santificar 

Y si es domingo se santifica 
Como que escrito está en la Biblia 
Y después de siete días bendito el séptimo día 
Y aquí agarrado a la almohada me quedo en la cama en paz 

Y se abren las ventanas y siento como el sol 
Calienta toda y cada célula y entra en mi corazón 
Y suenan las campanas repican con quietud 
Camino de la infancia voy de regreso a la luz 

Y me elevo en el cielo floto como una nube 
De sentimientos fugaces ni horizonte ni fin…

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